Día Europeo Deficiencia Alfa-1 Antitripsina

El 25 de abril de 2026 celebramos el Día Europeo de Concienciación sobre la Deficiencia de Alfa-1 Antitripsina (DAAT).

El objetivo de este Día de Concienciación es brindar información sobre esta afección genética para aumentar las tasas de detección y diagnóstico, y, en última instancia, facilitar un mayor acceso al tratamiento para quienes la padecen.

Las mutaciones hereditarias dan lugar a una proteína AAT anómala.

  • Esta proteína se acumula en el hígado y puede causar daño orgánico.
  • En consecuencia, si el nivel de AAT en sangre es bajo, los pulmones quedan desprotegidos ante infecciones o irritantes y pueden surgir problemas pulmonares.


La deficiencia de alfa-1 antitripsina (AATD) puede causar una variedad de síntomas que pueden comenzar a una edad temprana o en la edad adulta (entre los 20 y los 50 años)

  • Ictericia (coloración amarillenta de la piel y/o los ojos)
  • Dolor y/o hinchazón abdominal (lactantes)
  • Retraso en el crecimiento o falta de aumento de peso normal (lactantes)
  • Diarrea (lactantes)

PULMONES

  • Dificultad para respirar
  • Sibilancias
  • Bronquitis crónica
  • Resfriados recurrentes
  • Bronquiectasias

HÍGADO

  • Ictericia: coloración amarillenta de la piel y/o los ojos.
  • Dolor y/o hinchazón en el abdomen y/o las piernas.
  • Picazón que no cesa Sensación de debilidad y cansancio

PIEL

  • Nódulos rojos, dolorosos y elevados en la piel en piernas, brazos, tronco o cara.
  • Los nódulos pueden ulcerarse, sangrar y supurar una sustancia aceitosa.

  1. Es importante que todas las personas con deficiencia de alfa-1-antitripsina se sometan a pruebas para detectar enfermedades hepáticas.
  2. Tras la deficiencia de alfa-1 antitripsina (AATD), es importante realizarse pruebas para detectar enfermedades pulmonares lo antes posible.
  3. Un estilo de vida saludable, el tratamiento y el control de los síntomas pueden ayudar a prevenir el empeoramiento de la enfermedad pulmonar.
  4. La paniculitis es una afección cutánea poco común: el tratamiento puede ayudar a controlarla.

Muchas personas desconocen que podrían estar viviendo con una afección hereditaria no diagnosticada.

  • Acceder a tratamientos.
  • Seguir planes de atención y cambios en el estilo de vida.
  • En definitiva, ralentizar la progresión de la enfermedad y mejorar la calidad de vida.
  • También puede brindar a sus hijos el conocimiento necesario para actuar a tiempo.
  • Y con ello, prevenir potencialmente los síntomas antes de que aparezcan.

Si tus niveles de AAT son bajos, una prueba genética puede confirmar el diagnóstico identificando las variantes genéticas específicas involucradas y determinando la gravedad de la deficiencia. Comprender tu composición genética es el primer paso para proteger tu salud.

  • En particular, todos los pacientes con enfermedad hepática de origen desconocido y aquellos que sufren infecciones respiratorias frecuentes deben hacerse la prueba.
  • Asimismo, las personas con antecedentes familiares de deficiencia de alfa-1 antitripsina, quienes padecen EPOC, bronquiectasias o asma irreversible también deben someterse a pruebas de detección.

Tras el diagnóstico, debe ponerse en contacto con un centro de excelencia especializado o un médico especialista.

Cada año, el 25 de abril, la comunidad de Alfa-1 en toda Europa se une para crear conciencia, dar voz a los pacientes a través de sus propias historias y destacar los desafíos que enfrentan las personas con deficiencia de alfa-1 antitripsina (AATD) y sus familias.

Existen muchos tratamientos y terapias a los que podría tener derecho y que pueden mejorar su calidad de vida.

Fuentes: REDAAT