Las donaciones de sangre dan vida a los Alfas

¿Sabías que el plasma ocupa más de la mitad del volumen de nuestra sangre?

El Plasma es la parte más líquida de nuestra sangre, y los medicamentos derivados de éste, ayudan a miles de personas a continuar con una vida llena de salud y bienestar.

A través de un proceso complejo, y a partir del contenido proteico de este fluido vital, compuesto por un 90% agua, 7% proteínas y algunas otras sustancias como aminoácidos, sales, lípidos e hidratos de carbono, se consiguen una serie de medicamentos biológicos imprescindibles para salvar vidas y mejorar la salud y el bienestar de los pacientes, a nivel mundial.

Para los Alfas, son muy importantes los medicamentos derivados del plasma, en este caso hablamos de la inmunoglobulina intravenosa (IVIG), cuyos factores de coagulación, la albúmina y la alfa-1-antitripsina, ayudan a personas que nacen con deficiencias inmunitarias diversas (inmunodeficiencias primarias) o como terapia de reemplazo para personas con el sistema inmunitario deprimido, por estar afectadas por alguna infección recurrente, o por enfermedades como la leucemia linfática crónica».
En este caso, la IVIG reemplaza los anticuerpos que debería producir el cuerpo, aunque no ayuda al sistema inmunológico del paciente a producir más.

«Desde que se obtiene plasma, en los centros de donación, hasta que se comercializa el producto final, transcurren entre 9 y 11 meses.

«Garantizar la trazabilidad de la unidad de plasma es fundamental para poder retirar sus donaciones, en el caso de que en esta última fase se detectara algún cambio serológico en el donante».

«Una vez que el plasma ha superado todos los controles es trasladado a las diferentes plantas de producción, sujeto en todo momento a unas condiciones ambientales perfectamente definidas y controladas».

Al entrar en la planta de producción, el plasma se somete a un proceso de fraccionamiento para obtener las diferentes proteínas plasmáticas con aplicación terapéutica y, antes de proceder a su purificación, el plasma fraccionado se somete a un nuevo proceso de inactivación.

«El último paso del proceso es la dosificación, que se hace en condiciones estériles por seguridad y para conservar todas sus propiedades terapéuticas».